En la última década el incremento de los puestos de trabajos ha sido el más importante desde 1974. En esta última década, el promedio de creación de puestos de trabajo alcanza los 500 mil por año. De la mano del empleo, cayó la desocupación a niveles históricamente bajos.

 

 

El balance de los datos provenientes del mercado laboral durante la última década arroja un saldo netamente positivo, aun cuando quedan enormes desafíos por delante, como por ejemplo lograr una disminución en los índices de empleo informal.

Según un informe elaborado por la cartera laboral, el crecimiento del empleo formal alcanzado desde 2003 es el más alto desde 1974, y dos tercios de los puestos que se crearon durante este período tuvieron lugar en empresas del sector privado formal.

En esta última década, el promedio de creación de puestos de trabajo alcanza los 500 mil por año, “casi triplicando la cantidad anual de nuevos ocupados que se generaron desde el reinicio de la democracia en 1983 y con la Convertibilidad”, según se desprende de un reciente informe elaborado por la cartera laboral.
Durante los primeros cinco años de la gestión kirchnerista el crecimiento del empleo formal fue particularmente fuerte y tuvo su momento de mayor tensión durante la profundización de la crisis económica internacional desatada en 2008 en Estados Unidos, y que rápidamente se contagió a Europa. Sin embargo, el impacto en la estructura ocupacional y la dinámica laboral no se modificó sustancialmente.

El incremento en el gasto público para sostener la demanda agregada, la protección de la estructura productiva a través de diversas herramientas como las Licencias No Automáticas o incluso la ayuda directa a empresas que atravesaban dificultades –y que por consiguiente ponían en riesgo la continuidad laboral– fueron algunas de las políticas anticíclicas que permitieron sobrellevar el vendaval. Con respecto al último punto, desde la cartera laboral pusieron en práctica el Programa de Recuperación Productiva (REPRO), una especie de subsidio estatal destinado a cubrir una parte de los salarios del sector privado.

La tasa de empleo, en la última década, evolucionó favorablemente junto con la tasa de actividad, que mide la proporción de la Población Económicamente Activa (ocupados y desocupados) respecto de la población total. Es decir, la actividad económica pudo absorber a los que estaban desempleados y a aquellos que se sumaron al mercado laboral.

 Fuente : Argentina.ar
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