Sin orden judicial, más de 300 efectivos policiales irrumpieron en el neuropsiquiátrico para proteger los movimientos de una empresa que intenta construir el cuestionado Centro Cívico. Amplio repudio de diversas organizaciones.

Los trabajadores del turno noche ya habían visto que había demasiada gente en el Hospital, estábamos alertas”, contó a Tiempo Argentino Andrea, enfermera del Hospital Borda que a las ocho de la mañana se presentó a tomar su turno y se sorprendió por el inusual movimiento. “Antes de que llegara, ya estaban en el Pabellón 19, que es donde funcionaba el taller Protegido”, explicó. El desalojo comenzó cerca de las seis con dos máquinas retroexcavadoras y obreros que ingresaron por la calle Perdriel. Arrasaron con las maquinarias y mobiliarios del Taller Protegido 19 y levantaron un cerco de chapa similar al que perimetró el Parque Centenario. La acción era custodiada ya por miembros de la Policía Metropolitana.
La noticia se propagó de inmediato y al lugar comenzaron a llegar los trabajadores del lugar, personal médico, dirigentes y periodistas y refuerzos de la fuerza de seguridad local. Cerca de las nueve de la mañana se desató la primer represión.
“Había más de 300 policías –cuenta Andrea–. Nosotros cantamos el himno, hicimos un acto como para calmar los ánimos, pero en algún momento los policías empezaron a reprimir con balas de goma”. Antes del mediodía estalló una segunda y feroz represión en la que resultaron heridas más de 50 personas, algunas de gravedad, entre ellas varios médicos, trabajadores de prensa y legisladores (ver pág. 4).
“Lo que no podemos creer es que haya pacientes heridos, los hijos de puta disparaban al bulto, ¿qué negocio o qué medida de gobierno es tan importante como para que se justifique dispararle a un paciente psiquiátrico en un hospital de salud Mental?”, se preguntaba indignado Rubén, otro trabajador del Borda que se guardó las balas de goma que fue encontrando con la esperanza de que la justicia alguna vez condene esa brutalidad.  La psicóloga del hospital Graciela Booth advirtió que, incluso, durante los incidentes hubo pacientes que por su condición realizaban movimientos que fueron interpretados como “burlas”, por lo que fueron golpeados por la policía, y en declaraciones a la televisión afirmó que una enfermera permanecía en terapia intensiva.
“Estaba en el fondo pero me vine a tomar el servicio para ayudar y porque no podía creer lo que pasaba: tuvimos que atender a nuestros pacientes habituales que llegaban en estado de shock con la espalda destrozada por balazos de goma”, agrega Sandra, otra enfermera.EL DOLOR DE NO ENTENDER. Durante toda la tarde, los pacientes del hospital tuvieron que ser sobremedicados –confió a Tiempo un médico que prefirió el anonimato–, porque “quedaron todos allá arriba, sufriendo el dolor de no entender qué estaba pasando”. La solidaridad de organizaciones sociales y sindicatos afines se mezclaba en los jardines del Hospital con el apoyo pintoresco que acercaban skaters, malabaristas y punks de todo tipo. En ese contexto, varios internos del Borda deambulaban entre los eucaliptos contándole a cualquiera, a todos, lo que habían visto y explicando sus patologías.
El Ministerio de Salud porteño reportó en un comunicado que entre los lesionados hay 17 miembros de la Policía Metropolitana. La Asociación Trabajadores del Estado (ATE), que lidera Julio Fuentes, decidió un paro nacional para el martes 30 en repudio del “accionar represivo”, mientras que los legisladores y diputados de la oposición pidieron la destitución del ministro de Seguridad Porteño Guillermo Montenegro y la interpelación a todo el Gabinete PRO, incluyendo a Mauricio Macri.
Unas 71 ONG emitieron un comunicado en el que repudiaron los hechos represivos: “La decisión arbitraria de implementar la demolición, aún con una medida cautelar en discusión, generó un daño irreparable que desnaturalizó por completo el reclamo judicial”, dice el texto firmado, entre otros, por el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), la Asamblea Permanente por los Derechos del Hombre (APDH), el colectivo Carta Abierta y varias universidades de todo el país. En tanto, las comisiones gremiales de la mayoría de los diarios y medios de comunicación, como la de Tiempo Argentino, también repudiaron el ataque de la Policía Metropolitana. Mientras que la La Defensoría General de la Nación presentó recursos de hábeas corpus en el juzgado nacional en lo criminal de instrucción 47 de la Ciudad de Buenos Aires, dado que muchos de los internos son asistidos por ese ministerio público. «

 

Fuente: Tiempo Argentino

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