La presidenta anunció que jubilados y pensionados recibirán un adicional de 4333 pesos. Por tres meses, también se duplicarán la AUH y las asignaciones por embarazo y familiares. Claves de una inversión de 400 millones de pesos.

 

 

 

La presidenta anunció anoche, en un discurso por cadena nacional, una batería de medidas de reparación social y económica para los damnificados por el temporal que alcanzará a una población de 153.352 personas. El conjunto de decisiones comenzará por la duplicación –durante dos meses– del monto que reciben los 70 mil jubilados y pensionados que cobran la mínima y que viven en las zonas inundadas. Eso significa que recibirán un adicional de 4330 pesos en dos cuotas. También se incrementará el importe de la Asignación Universal por Hijo y la asignación para mujeres embarazadas durante un período de tres meses. Las familias recibirán 680 pesos por cada hijo, se estima que la medida beneficiará a 34.050 niños y niñas que residen en La Plata y la Ciudad de Buenos Aires. Un beneficio similar –la multiplicación del importe a cobrar por un plazo de 90 días– se aplicará sobre el salario familiar que cobran los trabajadores registrados según cada categoría. Además, se pagará una “prestación adicional” de 1065 pesos para los desocupados que sufrieron la inundación y que estén cobrando el seguro de desempleo. Hasta aquí la primera parte de los anuncios, vinculados con los ingresos personales de los ciudadanos. Pero el paquete de medidas fue más allá.

La mandataria informó que además se pondrá en práctica una línea de créditos por 1400 millones de pesos para refacción de viviendas pero que no se realizará por sorteo –una de las características centrales del programa Pro.Cre.Ar– con una tasa de interés anual, muy accesible, (subsidiada) que estará entre el 7 y el 14 por ciento. El monto máximo de los préstamos será de 50 mil pesos. El plazo de pago será de 48 meses (4 años) con tres meses de gracia. El único requisito, ineludible, será demostrar que la vivienda quedó damnificada por las inundaciones, tanto en La Plata como en la Ciudad de Buenos Aires.
También se abrirá una línea de créditos de consumo, de hasta 15 mil pesos, dirigida a los adultos mayores que padecen las consecuencias de la inundación. Los préstamos se ejecutarán a través de una iniciativa que ya está en plena actividad: la Tarjeta Argenta, que se tramita en las oficinas de ANSES. De los 15 mil pesos, los beneficiarios podrán retirar en efectivo 5000 pesos. Los otros 10 mil podrán ser utilizados para la compra de bienes a través de la tarjeta magnética. La presidenta explicó que todas las medidas asociadas a la seguridad social –el incremento de jubilaciones, pensiones no contributivas, AUH, salario familiar y seguros de desempleo– implican una inversión presupuestaria adicional de unos 400 millones de pesos.
La mandataria adelantó que la implementación de toda esta serie de beneficios excepcionales será explicada en detalle por el director de ANSES, Diego Bossio, el próximo lunes 8 de abril. Tras informar la primera tanda de anuncios, Cristina señaló que su principal preocupación es que todo el dinero que desembolsará el Estado llegue a las personas afectadas y que no haya irregularidades. “Mi gran obsesión es que todo llegue a quien lo necesita realmente porque ha tenido una gran desgracia. Pido un gran control por parte de la sociedad, por parte de quienes trabajan, por parte de quienes dan. Si alguien hace una ‘avivada’, que eso se comunique a las autoridades”, exigió la jefa de Estado con gesto serio.

La batería de medidas anunciadas por el Ejecutivo, que estuvo bajo estudio en las últimas horas, involucra a varios ministerios. La presidenta reveló que dos organismos financieros regionales que suelen ayudar a la Argentina –el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Corporación Andina de Fomento (CAF)– donaron dinero en efectivo no reembolsable y otorgaron créditos al Ejecutivo para que enfrente las consecuencias de la inundación. El BID donará un importe de 200 mil dólares sin devolución y, al mismo tiempo, aprobó un crédito de 20 millones de dólares para mejorar la infraestructura de las familias afectadas. La Corporación Andina hizo lo propio con una donación de 50 mil dólares, no reembolsable, y concedió un préstamo de 100 millones de dólares.

“Tenemos que probarnos que somos una sociedad que es capaz de superar estas pequeñas trampitas que nos van minando como sociedad”, insistió Cristina. Se refería, otra vez, a la necesidad de evitar trampas y de estar atentos para impedir irregularidades por parte de argentinos que simulen haber sido afectados cuando no lo fueron. En este punto, la presidenta puso un ejemplo de ese intento de sacar ventaja del desastre natural. Contó que el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, a quien ayer llamó por su nombre de pila, recibió en una de las reparticiones móviles del Registro Nacional de las Personas dos pedidos para tramitar gratis el pasaporte. “Hubo dos que quisieron sacar el pasaporte gratis”, comentó con una sonrisa irónica.
El camión del Ministerio del Interior que se instaló en La Plata no expidió pasaportes. Sí entregó 1600 nuevos DNI a las personas que los perdieron en la crecida. Muchos fueron entregados en forma gratuita, aunque otros quisieron pagarlo. “Mucha gente quiso pagarlo porque decían que tenían recursos como para hacerlo”, dijo Cristina, y lo puso como ejemplo  de actitud solidaria. A la hora de las críticas, la presidenta dedicó un párrafo para cuestionar el tratamiento que le dieron algunos periodistas de televisión a la situación de pobreza de los inundados en La Plata. “Los que más terminan sufriendo son los más vulnerables, y son los que más protección deberían tener”, remarcó.  «
La cifra
200
mil dólares. Es la donación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para obras de infraestructura.
La cifra
100
millones de dólares es el monto de los préstamos autorizados por la Comunidad Andina de Fomento (CAF). La entidad donó 50 mil dólares.
Fuente: Tiempo Argentino
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