La presidenta anunció que una medida del Banco Central obligará a bancos privados a otorgar prestamos para inversión y producción. Fue durante un acto en el que se anunciaron inversiones en Avellaneda, La Plata, Chivilcoy y Entre Ríos.

La Primera Mandataria adelantó en un acto realizado en la Casa Rosada que la autoridad monetaria nacional anunciará este jueves esa medida y dará los detalles, en el marco de un plan destinado a que también las entidades financieras privadas aporten su compromiso al crecimiento productivo, tal como lo vino haciendo, destacó, el Banco Nación a través de sus préstamos.

Pidió a la banca privada que a partir de ese momento, publicite, como lo viene haciendo ahora para estimular el consumo, para fomentar “que la gente también pueda invertir para producir trabajos y servicios”.

“El Banco Central establecerá las condiciones en que darán los préstamos” , dijo la Presidenta, quien subrayó que “el Estado tiene mucha confianza en los empresarios, y por eso apuntala el modelo con récord de préstamos a los que quieren invertir” y agregó que “ahora necesitamos que los banqueros les tengan confianza” a los empresarios “y les presten” fondos para sus emprendimientos.

Destacó que “tenemos un sistema financiero muy solvente, muy líquido” con “un desendeudamiento inédito, también del sector privado” por lo cual, “para sostener la inversión, no solamente debe estar presente la banca pública” sino también la privada.

“Después de todo –recordó- (los bancos privados) han tenido mucha suerte, porque han podido seguir haciendo muchos negocios pero no le pudieron devolver a los argentinos” el dinero atrapado en el corralito, cosa que tuvo que hacer finalmente el Estado.

Los bancos privados, puntualizó, “están solventes y líquidos, y sin hacer locuras, deben ayudar a sostener la inversión que el año pasado fue casi del 25 por ciento del PBI, uno de los registros más altos de inversión de las últimas décadas”.

Cristina Kirchner habló en el Salón de la Mujer de la Casa Rosada, donde encabezó un acto en el que se anunciaron varios emprendimientos, entre ellos una nueva etapa de producción de la fábrica de pastas de Molinos Canepa, perteneciente al empresario Gustavo  Grobocopatel.

La Presidenta iba a ir a Chivilcoy a presenciar ese acto, pero debió suspender su presencia por las malas condiciones climáticas, por lo cual resolvió hacerlo mediante videoconferencia con esa ciudad desde la Casa Rosada.

Luego mantuvo otras videoconferencias con La Plata, donde Aluar presentó la modernización de su planta de laminación; con Avellaneda, donde la cooperativa de trabajo Cristal Avellaneda anticipó una inversión de 40 millones de pesos para aumentar su producción, y con Entre Ríos, donde se anunció la apertura del frigorífico Santa Fe.

A continuación pronunció un discurso en el cual volvió a referirse a la crisis económica mundial que se contrapone a “la fortaleza del modelo” que avanza en la Argentina, y cuestionó el modelo financiero así como la existencia de los denominados “paraísos financieros”, por cuya eliminación abogó, al destacar que en realidad se trata de “infiernos” para los pueblos.

Sostuvo que el Estado argentino viene demostrando una “gran confianza en los empresarios” porque “si uno ve el grado de inversión en emprendimientos productivos que hace a través de crédito y de nuestro Banco Nación” se advierte esa política.

Dijo entonces que “el que más cumplió con los empresarios es el Estado, porque los bancos privaos, que también son empresarios, parece que no confían tanto en los empresarios porque prestan mucho menos” a los emprendedores “y mucho más al consumo, y hablan de inflación, pero tienen que hacer como el Banco Nación, que es prestar para la producción”.

Destacó que en un mundo que avanza en medio de “la tormenta, estar haciendo todas estas cosas” en la Argentina, como los anuncios de emprendimientos hechos hoy, “nos dan una idea de la fortaleza del modelo”.

Destacó que el Banco de la Nación, a valores de mayo de este año, comprometió el 73 por ciento de su cartera a préstamos a empresas y el 27 por ciento a créditos a individuos particulares.

Precisó que el total de préstamos otorgados a empresas, el 63 por ciento corresponde a inversiones productivas y el 37 por ciento a capitales de trabajo. Para la industria se destinó un 40 por ciento del total de créditos otorgados, para el agro el 22 por ciento, para servicios el 28 por ciento y para el comercio, el 10 por ciento.

Indicó además que a mayo de este año, las grandes empresas recibieron el 22 por ciento de esos préstamos y el 52 por ciento correspondió a las pymes.

Adelantó entonces que mañana “vamos a decir que los principales veinte bancos con clasificación A puedan también y tengan la obligación de prestar para inversiones para la producción en bienes y servicios y que hagan mucha publicidad” para que esa nueva modalidad se difunda.

“Que no me vengan con el cuento de que no les van a pedir créditos, porque claro, con las condiciones y tasas” que se ofrecían en la banca privada “no creo que se los pidiera nadie”, apuntó la Presidenta.

Cuestionó luego a los economistas que hacen análisis ypronósticos por los medios, pero que cuando se acercaba la crisis del 2001 “se les escapó y nadie avisó nada y agarraron a millones de argentinos con el corralito en los bancos”.

“Debemos seguir en este camino en medio de la tormenta, del barco que nos mueven de un lado para el otro”, afirmó, aún “bombardeados desde afuera y desde adentro” porque “les molesta  el proyecto que comenzamos a aplicar en el 2003 que se centró en el crecimiento, no en el endeudamiento, en la producción, no en el capitalismo financiero, y en recuperar el trabajo”.

“Necesitamos –concluyó- gente que sume y multiplique, porque para dividir y restar ya lo hicieron demasiado en nuestro país”.

Fuente : Argentina en Noticias

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