Hoy por la mañana quedará inaugurado el Polo Científico y Tecnológico, un edificio inteligente, ecológico y dedicado enteramente a la promoción y el desarrollo de las ciencias.
En el lugar se emplazarán además las sedes del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva y sus organismos dependientes: la Agencia Nacional de Promoción Científica Tecnológica (La Agencia) y, en una segunda etapa, el CONICET. La sede se emplazó en el barrio de Palermo, en los terrenos de las ex bodegas Giol, y Santa Ana, y por primera vez concentrará toda la actividad científica del país. El corte de cinta será hoy a las 10:30, con la presencia de la presidenta Cristina Fernández y el ministro de Ciencia, Lino Barañao, entre otros.
En el predio funcionarán también Institutos Internacionales Interdisciplinarios para la Innovación (I4), que fomentarán las relaciones internacionales entre  la Argentina y el mundo en cuanto a investigación y desarrollo en ciencia, tecnología e innovación productiva.
Uno de ellos es el Instituto Max Planck, de Alemania, cuya primera sede en Latinoamérica se instalará en el Polo. Los otros son la Unidad de Investigación y Capacitación del ICGEB (Centro Internacional de Ingeniería Genética y Biotecnología), dedicado a las áreas de bioseguridad, bioética, derechos de propiedad intelectual.
El Centro Bilateral de Diseño Industrial (Argentina- Italia) está dedicado a investigar la relación entre diseño industrial y las nuevas tecnologías, y el Centro Interdisciplinario de Estudios en Ciencia, Tecnología e Innovación (CIECTI) se orienta a las Ciencias Sociales y trabaja en conjunto con universidades locales y organismos multilaterales.
El doctor Eduardo Arzt, científico principal del CONICET en el área de biología molecular e investigador externo del Instituto Max Planck, será el director de la sede que esa sociedad mundial de investigación científica abrirá en la Argentina.
“Los institutos de investigación que se crearán serán interdisciplinarios y estarán asociados a sociedades científicas del exterior, como en el caso del Max Planck. Es un nuevo concepto, con el componente de la vinculación internacional y la interdisciplina. Vamos a convocar a más científicos argentinos que hoy están en el exterior para que vuelvan al país”, dijo Arzt tiempo atrás a este diario.
Los dos edificios de las ex bodegas se encuentran al borde de la vía del ferrocarril San Martín, sobre la calle Godoy Cruz, entre Soler y Paraguay. En otro tiempo fueron abandonados y llegaron a ser albergues improvisados de familias sin techo. Las viejas estructuras fueron totalmente remodeladas para su nueva función, y además se construyó una parte nueva. Su arquitectura fue considerada un modelo, ya que contempla criterios de sustentabilidad en toda su estructura e instalaciones. El objetivo es reducir los consumos estándar de diferentes recursos. Para el calentamiento del agua de los sanitarios se utilizará un sistema mixto. Los edificios cuentan con colectores solares que calientan el agua en las azoteas y que luego será conservada caliente en termotanques eléctricos, evitando el consumo de gas para esos fines.
Además, el Polo contará con un sistema conocido como “aguas grises”, para la reutilización del flujo de los lavabos en los retretes. Es agua que se filtra y reutiliza, usándose para depósitos de inodoros y mingitorios.
En los techos del futuro CONICET, paneles fotovoltaicos captarán la energía solar y la transformarán en energía eléctrica para la iluminación de ciertas áreas durante la noche, y también acondicionarán el agua caliente.
En una segunda etapa, y con una inversión de $ 85 millones, se construirá otro inmueble, donde funcionará el Museo de Ciencia y Técnica, con un auditorio para 500 personas, y la sede del CONICET. Se estima que estará concluido para finales de 2012 o mediados de 2013.  <

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