En la Argentina volvió a hacer falta energía porque se generó trabajo e industria.” Con esa frase como bandera, una definición que ponía el acento en el proceso de reindustrialización que vive el país, la presidenta Cristina Fernández inauguró el parque eólico de Rawson, un complejo de 43 aerogeneradores construido en plena meseta patagónica. En su discurso, Cristina destacó las obras de infraestructura vinculadas al sector energético puestas en marcha en los últimos días, como la central nuclear Atucha II y los 700 kilómetros de línea de alta tensión entre Comahue y Cuyo.

“Es necesario desarrollar un país interconectado, para que todos tengan energía para poder generar valor agregado en los lugares de origen”, subrayó la presidenta en el acto, que se realizó en una carpa estructural montada en medio de los aerogeneradores, cuya apariencia es similar a una gran hélice horizontal de tres aspas. Los habitantes que circulan cerca del parque eólico los asocian con los molinos de viento.
Cristina explicó que la inauguración del parque eólico de Rawson, el más grande de su tipo en América Latina, forma parte del plan de Promoción de Energías Renovables que la Casa Rosada lanzó hace un año y medio. “Ya se encuentran 34 proyectos en ejecución, con una inversión de 8500 millones de pesos y por un total de 910 megavatios”, precisó. Una vez finalizada la obra, los 43 aerogeneradores suministrarán energía eléctrica al sistema interconectado nacional.

Al aterrizar en el aeropuerto Almirante Zar de Trelew, la presidenta fue recibida por el gobernador saliente, Mario Das Neves, quien ayer cumplía con su papel de anfitrión. El compañero de fórmula de Eduardo Duhalde incluso tuvo palabras muy elogiosas hacia Néstor Kirchner (ver aparte). En el palco también la acompañaron el mandatario provincial electo, Martín Buzzi; el ministro de Planificación, Julio De Vido; y el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli.
Cristina también se refirió a los cambios que se están impulsando en el mapa energético del país. “Hasta 2003 la Argentina había sido pensada en forma radial, extrayendo todos los recursos energéticos para centrarlos en el puerto de Buenos Aires. Uno de los cambios estructurales que estamos haciendo es el nuevo concepto de interconexión de todo el país, y de conectividad por regiones”, puntualizó.
Aunque sin mencionarla de forma explícita, la presidenta volvió a referirse a la crisis internacional, sobre cuyo impacto en la economía argentina aún se escuchan variados diagnósticos. La mandataria subrayó la importancia del mercado interno para sobrellevar una eventual caída en la demanda de las exportaciones argentinas. “Debemos recuperar la Argentina para los 40 millones de argentinos. Ese es el desafío que tenemos para gobernar en estos tiempos turbulentos”, remarcó.<

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