El ex militar nacionalista, convertido en candidato de los sectores más progresistas, terminó recibiendo el mayor respaldo ante el temor de que Keiko Fujimori reinstaurara un gobierno autoritario como el encabezado por su padre.

Miles de personas en Lima y las principales ciudades peruanas ganaron las calles anoche para festejar la victoria de Ollanta Humala, apenas se conocieron las primeras encuestas de boca de urna que le daban una ventaja de entre tres y seis puntos al candidato progresista, y sellaban la derrota de la derechista Keiko Fujimori.

Aunque al cierre de esta edición se estaba a la espera de los primeros datos oficiales, los peruanos dieron como buenos los resultados de las encuestadoras, según las cuales Humala había obtenido al menos el 51% de los votos, mientras que Fujimori sólo llegaba al 48%, con un margen de error del 1%.

La céntrica plaza Dos de Mayo de Lima, un escenario tradicional de la política peruana, fue ocupada por los “ollantistas”, que desde temprano se habían convocado a través para hacer de ese sitio el epicentro de la fiesta.

Cuando a las 18 hora argentina los canales de televisión dieron el “flash electoral” que situaba la ventaja en cinco puntos, ancianos, jóvenes y familias completas se lanzaron a bailar, al ritmo de los grupos folklóricos que tocaban música de carnaval andino. No esperaron los números definitivos. “Ni un paso atrás, Ollanta presidente”, fue el grito que llenó la plaza. A esa altura, aunque todavía no se conocía ningún cómputo oficial, las calles de Lima ya estaban colapsadas por la alegría.

La jornada de ayer había comenzado como ya es una tradición, a primera hora, muy temprano, con los candidatos compartiendo el desayuno con familiares, los principales miembros de los equipos de campaña y los periodistas.

Para Humala, sin embargo, el día había empezado antes, con las primeras luces, cuando siguiendo con la vieja costumbre adquirida en los cuarteles salió a trotar por los alrededores de su casa. Ayer, el recorrido fue para agotar a todos, más de cuatro kilómetros a ritmo sostenido. Después vendría la rutina de siempre, los candidatos votando antes del mediodía, las fotos, los abrazos, las declaraciones de circunstancia y las invocaciones a la unidad nacional. A primera hora de la tarde el argentino Dante Caputo, jefe de la Misión de Observación Electoral de la OEA, elogiaba el desarrollo del acto electoral.

Apenas conocidos los primeros datos, y mientras la derechista Fujimori guardaba un más que prudente silencio, Félix Jiménez, jefe del equipo que redactó el plan de gobierno de Gana Perú, la alianza de Humala, llamó a la ciudadanía y al empresariado a “no tener temor alguno pues respetaremos el esquema actual de la política monetaria y fiscal”. Jiménez dijo que “no hay razones para preocuparse”, y le pidió al Banco Central que esté atento para frenar lo que podría ser “un ataque especulativo”. El economista recordó que “Humala sólo tiene un compromiso, que es el crecimiento con inclusión social”.

Jiménez aseguró que el presidente electo hará un gobierno de concertación y que, prueba de ello, es la convocatoria que hizo Humala a diferentes personalidades y técnicos de otros partidos políticos, en especial del sector que lidera el ex presidente Alejandro Toledo (2001-2006). No fue una referencia casual. Humala sólo podrá contar con una mayoría legislativa que le permita gobernar con cierta tranquilidad si ratifica una alianza con Toledo, quien le dio un apoyo “sin condiciones” para la segunda vuelta celebrada ayer.

Fuente: Tiempo Argentino

Anuncios